Cómo limpiar la casa contra el coronavirus

limpiar la casa contra el coronavirus

Nos encontramos en un momento tremendamente delicado, ¿verdad? La pandemia global por COVID-19 nos ha atacado de una manera bestial, sin precedentes. Todo ha derivado en un confinamiento forzoso en el hogar que es necesario para poder reducir el número de contagios. Ahora surgen muchas dudas con respecto a todos. En este post, nos gustaría darte unos consejos sobre cómo limpiar la casa contra el coronavirus. ¡Empezamos!

Seguramente, en los últimos días hayas escuchado decenas de consejos sobre cómo no contagiarte, qué no hacer o qué hacer. Lo más recomendable, en temas de salud, es escuchar a los expertos y huir de lo demás. Somos una empresa especializada en trabajos de limpieza y mantenimiento de comunidades. Por eso, vamos a explicarte en este post la manera más adecuada de limpiar tu casa contra el coronavirus.

Si tenemos que estar recluidos en nuestro hogar para huir del virus, lo ideal será no contraer esta enfermedad estando dentro, ¿no? Para ello, tendremos que asegurarnos de limpiar a fondo todas las estancias. En primer lugar, tendremos que trazar un plan de tareas imprescindibles, incluyendo zonas, ropa o textiles a los que no les solemos hacer mucho caso. Eso incluye paredes, alfombras, fundas de cojines…

Además, hemos de ser muy meticulosos. En vez de hacer una limpieza general amplia, es preferible ir de estancia en estancia y limpiando de una manera más específica y profunda. Recuerda que, a la hora de limpiar tu casa contra el coronavirus, tienes que equiparte con material desechable, como bayetas o guantes, y retirarlo después de finalizar.

Los baños y la cocina serán puntos importantes y que requerirán de toda nuestra atención. De hecho, no nos equivocamos si te decimos que estas dos estancias son los mayores focos de infección en cualquier vivienda, por lo que nuestra atención ha de ser máxima.

Para unos resultados impecables no es necesario productos ni materiales muy raros. De hecho, con productos desinfectantes o con lejía será suficiente. Utilízalos en sanitarios, grifos, lavabos, paños o radiadores…

Otros espacios que también habrá que vigilar de cerca son los armarios de la cocina, los sofás, cortinas y ropas de hogar o, por supuesto, las ventanas.